Universidade de Vigo
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Un equipo de investigadores de las universidades de Vigo, Santiago y la Autónoma de Madrid detectaron la presencia de especies tropicales en zonas que no eran habituales en el Atlántico, entre la  Mariña lucense y el sur de Portugal. Estas especies solo se encontraban antes en el sur de Portugal, mientras que ahora están presentes en buen aparte de la cornisa cantábrica. Los investigadores consideran que estos cambios son muy significativos porque “la Península ibérica es una frontera, un espacio de cambio, el límite norte de muchas especies subtropicales y el límite sur de las de aguas frías boreales y a cuyo objeto es aquí donde primero se notan los cambios”, explica Marcos Rubal, profesor de la Universidad de Vigo. 


A partir de este punto les queda por delante el desafío de obtener evidencias científicas que relacionen este fenómeno con el cambio climático y destacan que “todo apunta a que es así, pero pueden actuar muchos condicionantes que provocan estos cambios y debemos determinar en que medida actúa cada uno”.


La investigación comenzó hace años y tiene que ver con la distribución de los moluscos gasterópodos en la costa atlántica de la Península Ibérica. Su objetivo inicial era crear un mapa de la distribución de especies en la actualidad para, comparándolo con datos de hace décadas, determinar los avances y retrocesos de las poblaciones. Tras culminar esta etapa, ahora comenzó un nuevo proceso, centrado en buscar datos que vinculen estos cambios poblacionales al cambio climático. Los profesores de la Universidad de Vigo Marcos Rubal y Jesús Souza Troncoso colaboran en este proyecto con Puri Vega, de la Universidad de Santiago de Compostela y Juan Moral, de la Universidad Autónoma de Madrid. Explican que este proyecto nació en 2010 cuando, trabajando en otros estudios, detectaron algunas especies de gasterópodos que no eran habituales en Galicia.
Ahora trabajan en experimentos concretos para determinar las condiciones que provocan estos cambios, como la temperatura del agua, la salinidad, y otros.

 

Fuente atlantico.net